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El Banco de Japón publica opiniones detrás del aumento de la tasa de septiembre a 1,25%

El Banco de Japón publicó el Resumen de Opiniones de su Reunión de Política Monetaria del 17 y 18 de septiembre de 2026 a las 8:50 a. m., hora estándar de Japón, el jueves 1 de octubre de 2026, hora de publicación establecida en un aviso de embargo impreso en el documento. El resumen registra los puntos de vista presentados en la reunión, donde la Junta de Política decidió, por voto mayoritario de 7-2, fomentar que la tasa de llamada nocturna sin garantía se mantenga alrededor del 1,25 por ciento, con la nueva directriz vigente a partir del 24 de septiembre de 2026.
Según la Declaración de política del 18 de septiembre, la Junta decidió, con la misma mayoría de 7-2, fijar la tasa de interés aplicada a la facilidad de depósito complementario, la tasa sobre los saldos de cuentas corrientes que los instituciones financieras mantienen en el Banco excluyendo los saldos de reservas obligatorias, en 1,25 por ciento, y la tasa básica de préstamo bajo la facilidad de préstamo complementario en 1,5 por ciento, ambas vigentes a partir del 24 de septiembre de 2026. Por voto unánime, la Junta también modificó las Operaciones de Suministro de Fondos para Apoyar la Financiación de Respuestas al Cambio Climático a una tasa de préstamo flotante con límites superiores al monto de los préstamos.
Votaron a favor de la medida Ueda Kazuo, Himino Ryozo, Uchida Shinichi, Takata Hajime, Tamura Naoki, Koeda Junko y Masu Kazuyuki. Asada Toichiro y Sato Ayano votaron en contra. La declaración indica que Asada se opuso porque, con la tasa de variación interanual del índice de precios al consumidor (IPC, todos los artículos menos alimentos frescos) por debajo del 2 por ciento recientemente, no se podía afirmar necesariamente que la situación económica fuera fuerte, y que Sato se opuso porque los desarrollos económicos y de precios actuales no parecían haberse acelerado sustancialmente en comparación con antes. Takata y Tamura, aunque votaron a favor de la medida, se opusieron cada uno a la descripción del panorama de precios en la declaración: Takata consideró que el nivel de la tasa de aumento del IPC, incluida la inflación subyacente del IPC, ya había alcanzado generalmente el objetivo de estabilidad de precios, y Tamura consideró que la inflación subyacente del IPC ya se encontraba en un nivel generalmente coherente con el objetivo.
En su evaluación publicada, la declaración indicó que la actividad económica y los precios de Japón se han desarrollado generalmente de acuerdo con el escenario base presentado en la Perspectiva de Julio de 2026 sobre Actividad Económica y Precios, con la tasa de variación interanual del IPC (todos los artículos menos alimentos frescos) aumentando moderadamente en un rango del 1,5 al 2,0 por ciento y las expectativas de inflación a medio y largo plazo continuando al alza. Se proyectó que la tasa de aumento del IPC se acelerará a un nivel claramente superior al 2 por ciento a partir de la segunda mitad del ejercicio fiscal 2026, y se afirmó que se espera que se mantengan condiciones financieras acomodaticias después del cambio en la tasa de interés de política.
Una nota al pie en el resumen explica que cada miembro de la Junta de Política y cada representante del gobierno presentan un resumen escrito, bajo un límite de palabras establecido, de las opiniones que él o ella expuso en la reunión, y que el Gobernador, quien actúa como presidente, edita las presentaciones. Las opiniones publicadas aparecen como viñetas sin atribución. Las actas completas de la reunión están programadas para su publicación a las 8:50 a. m. del jueves 5 de noviembre de 2026.
Opiniones sobre el desarrollo económico y los precios
Una opinión sostenía que la economía de Japón se ha recuperado moderadamente, aunque se ha observado cierta debilidad en parte debido al impacto de la situación en Oriente Medio, y que se espera que la economía continúe creciendo moderadamente, respaldada por diversas medidas del gobierno y un aumento de la demanda global relacionada con la IA. Otra atribuía las cifras algo débiles de la demanda interna en las estadísticas del PIB de abril‑junio a factores técnicos relacionados con el tratamiento de la venta de derechos de patentes en el extranjero y la provisión de almuerzos escolares gratuitos, juzgando que la actividad económica y los precios se han desarrollado generalmente de acuerdo con las proyecciones de la Perspectiva de julio de 2026 y que sigue siendo necesario prestar atención a las desviaciones al alza de los precios. Una tercera contrarrestaba que, aunque la tasa de crecimiento del PIB real del trimestre abril‑junio fue positiva, el desglose muestra que la demanda interna fue negativa y la demanda externa positiva solo como resultado de una disminución de las importaciones que refleja restricciones del lado de la oferta derivadas de la situación en Oriente Medio, por lo que no se puede afirmar que la economía esté creciendo de manera fuerte y sólida. Una cuarta describió “un cambio de régimen significativo en las condiciones financieras que rodean a Japón”, citando una mayor presión al alza sobre los precios, un aumento concomitante de las expectativas de inflación y un cambio en el entorno global hacia una fase de aumentos de las tasas de interés de política, añadiendo que este cambio se ha vuelto cada vez más evidente en los últimos meses.
Sobre los precios, una opinión proyectó que la inflación subyacente del IPC probablemente aumentará gradualmente y alcanzará un nivel generalmente coherente con el objetivo de estabilidad de precios del 2 por ciento entre la segunda mitad del año fiscal 2026 y el año fiscal 2027. Otra señaló que la inflación subyacente del IPC ha estado bastante cerca del 2 por ciento, con algunos indicadores por encima del 2 por ciento y otros por debajo, y argumentó que la discusión debería basarse en que la inflación subyacente del IPC se sitúe alrededor del 2 por ciento. Una tercera opinó que la inflación subyacente del IPC ha alcanzado generalmente el 2 por ciento, con desarrollos en los precios desde la reunión anterior que respaldan aún más esa visión. Otras opiniones observaron que las tasas de variación interanual tanto del IPC (todos los artículos menos alimentos frescos) como del IPC (todos los artículos menos alimentos frescos y energía) se han mantenido recientemente en el rango de 1,5 a 2,0 por ciento, en parte reflejando los efectos de las medidas gubernamentales; que el aumento de los precios de artículos como materiales de embalaje y bandejas de alimentos, junto con la reciente aceleración de los costos de distribución, se espera que facilite la transmisión de los aumentos de costos a los precios de venta de las empresas; y que el ritmo de aumento de los precios de los servicios parece haber permanecido más o menos sin cambios recientemente, mientras que el consumo privado se ha mantenido contenido.
Sobre Oriente Medio, una opinión indicó que las preocupaciones inicialmente planteadas sobre un deterioro significativo de la actividad económica no se han materializado, en parte gracias al uso de reservas de petróleo y al progreso en la garantía de fuentes alternativas de suministro, aunque advirtió que los riesgos al alza de los precios siguen siendo elevados, reflejando factores como el aumento de los precios de importación. Otra señaló que la perspectiva de precios debe considerarse con la posibilidad de que los precios del crudo puedan mantenerse altos.
Opiniones sobre la política monetaria
Varias opiniones consideraron apropiado que el Banco aumente la tasa de interés de política y ajuste el grado de acomodación monetaria, citando que los desarrollos económicos y de precios están en gran medida en línea, que las condiciones financieras son acomodaticias y que es necesario prestar atención a los riesgos al alza de los precios. Una opinión señaló que un aumento en esta reunión sería el primero en los tres meses desde junio y que el intervalo entre aumentos de tasas sería más corto que antes, porque las condiciones económicas han sido más resistentes de lo esperado; la lista de declaraciones de política de 2026 del Banco registra el cambio previo en la directriz de operaciones del mercado monetario el 16 de junio de 2026. Dos opiniones se opusieron a un aumento en esta reunión: una consideró deseable mantener la tasa de interés de política actual dado que la tasa de variación interanual del IPC ha estado por debajo del 2 por ciento y la situación económica reciente no puede describirse necesariamente como fuerte, mientras que la otra consideró que no era apropiado subir la tasa porque los desarrollos económicos y de precios actuales no parecían haberse acelerado sustancialmente.
Una opinión indicó que, dado que el objetivo de la política monetaria hasta ahora ha sido impulsar la inflación subyacente del IPC al alza y que la inflación ahora se acerca al 2 por ciento, la perspectiva de estabilizarla en un nivel alrededor del 2 por ciento se ha vuelto importante, concluyendo que “ha habido un cambio en la fase de la política monetaria”. Otra señaló que el Banco debe demostrar al mercado su determinación de prevenir desviaciones al alza de los precios mediante una respuesta ágil a los entornos económicos externos y a los desarrollos de precios, al tiempo que considera el impacto derivado de los mercados de divisas.
Sobre la trayectoria futura, una opinión sostuvo que si los precios continúan desarrollándose de manera coherente con el objetivo del 2 por ciento y las condiciones financieras siguen siendo acomodaticias, será necesario seguir aumentando la tasa de interés de política, y que si se observan señales de una desviación al alza de los precios, el Banco deberá acelerar el ritmo de los aumentos de tasas. Otra consideró deseable acercar la tasa de interés de política al objetivo aproximado relativamente pronto, para garantizar margen de ajuste ágil en cualquier dirección. Una tercera opinó que se espera que la inflación subyacente del IPC alcance el 2 por ciento pronto, pero que no parece estar acelerándose a una velocidad que pueda hacer que el Banco se quede rezagado, por lo que no es necesario tomar medidas precipitadas, y añadió que el Banco debe aplicar la política de manera adecuada para evitar aumentos de precios excesivos y persistentes.
Varias opiniones abordaron la tasa de interés neutral. Una señaló que la tasa neutral podría desviarse al alza respecto a estimaciones previas o a los niveles anticipados por el mercado, dependiendo de los desarrollos en el extranjero, y que, en lugar de hacer suposiciones a priori, el Banco debería examinar el grado de acomodación monetaria después de cada aumento de la tasa de política observando el comportamiento de empresas, hogares e instituciones financieras. Otra indicó que al decidir futuros aumentos es importante tener en cuenta el rango estimado de la tasa neutral mientras se continúa actuando de manera oportuna sin volverse excesivamente cauteloso, ampliando el alcance y mejorando la granularidad del análisis. Sobre las condiciones financieras, una opinión informó que la mayoría de las empresas dicen que el impacto de los aumentos de tasas pasados y de posibles aumentos futuros a corto plazo es limitado, y que solo muy pocas empresas reportan que se abstendrán de inversión fija debido a la carga de intereses. Otra atribuyó la continuidad de la acomodación en parte a los efectos suavizantes de la acomodación monetaria hasta la fecha, que se han amplificado a través de los precios de los activos. Una opinión adicional dijo que la comunicación con los participantes del mercado debe llevarse a cabo de forma eficaz para evitar que expectativas unilaterales de política monetaria se incorporen al mercado.
El representante del Ministerio de Finanzas declaró que el gobierno espera que el Banco tome decisiones en la reunión, según corresponda, respecto al cambio propuesto en la tasa de interés de política, que explique su intención de política cuidadosamente al mercado y a otras partes interesadas, y que examine detenidamente factores como el impacto del cambio en la actividad económica y los precios. El representante de la Oficina del Gabinete manifestó que el gobierno espera que el Banco cumpla con su rendición de cuentas respecto a las decisiones de la reunión y que analice minuciosamente los efectos acumulados de los aumentos anteriores de la tasa de interés de política, añadiendo que podría ser necesario que el Banco tenga en cuenta sus estimaciones de la tasa de interés neutral y que la acción proactiva y adecuada sea importante en caso de fluctuaciones excesivas en la actividad económica y en el mercado.
La reunión se llevó a cabo de 14:00 a 15:59 el 17 de septiembre y de 9:00 a 11:47 el 18 de septiembre. Nakayama Mitsuteru, Subvicepresidente adjunto de Planificación y Coordinación de Políticas del Ministerio de Finanzas, y Tsutsumi Masahiko, Director General de Gestión Económica y Fiscal de la Oficina del Gabinete, asistieron el 17 de septiembre; Nakatani Shinichi, Ministro de Estado de Finanzas, y Kiuchi Minoru, Ministro de Estado de Política Económica y Fiscal, asistieron el 18 de septiembre. El Banco publicó su declaración de política a las 11:54 del 18 de septiembre. Según el calendario de reuniones de 2026 del Banco, la próxima Reunión de Política Monetaria está programada para los días 29 y 30 de octubre de 2026, acompañada de un Informe de Perspectivas de la Actividad Económica y los Precios, con su resumen de opiniones previsto para el 10 de noviembre de 2026 y sus actas el 23 de diciembre de 2026.












