Valores digitales
Stablecoins gestionados como valores: Qué salió mal

La Ley de Stablecoins Gestionados como Valores Explicada
En 2019, los legisladores de EE. UU. presentaron la “Ley de Stablecoins Gestionados como Valores”, una propuesta destinada a incluir explícitamente ciertos stablecoins bajo las leyes federales de valores. El proyecto buscaba enmendar la definición de valor para incluir los llamados “stablecoins gestionados”, clasificándolos como contratos de inversión bajo la Ley de Valores de 1933.
Aunque la legislación no avanzó, sigue siendo un punto de referencia útil para comprender la tensión regulatoria entre la innovación de los stablecoins y la protección de los inversores.
Qué intentaban abordar los legisladores
La propuesta surgió en medio de una creciente preocupación por parte de grandes empresas tecnológicas y plataformas financieras que experimentaban con la emisión de stablecoins. Los reguladores temían que algunos emisores pudieran gestionar activamente las reservas, alterar los mecanismos de respaldo o obtener ganancias de estrategias de rendimiento mientras promocionaban sus tokens como estables y de bajo riesgo.
Desde una perspectiva regulatoria, estas características se asemejan a los contratos de inversión tradicionales, donde los compradores dependen de los esfuerzos de gestión para mantener el valor.
El problema de la clasificación generalizada
El principal defecto del proyecto era su falta de precisión. Al definir de manera amplia los stablecoins gestionados como valores, corría el riesgo de englobar modelos de tokens fundamentalmente diferentes en una única categoría regulatoria.
Los stablecoins no son monolíticos. Algunos implican gestión activa de reservas, asignación discrecional de activos o estrategias generadoras de rendimiento. Otros están estructurados como simples instrumentos de redención respaldados por reservas segregadas mantenidas en fideicomiso.
Aplicar la legislación de valores de manera uniforme a estos modelos impondría cargas de cumplimiento innecesarias a los emisores que no presentan características de contrato de inversión.
Stablecoins gestionados vs. no gestionados
Un enfoque regulatorio más defensible se centra en el comportamiento del emisor más que en la mecánica del token. Los stablecoins solo deberían generar preocupaciones de valores cuando un emisor:
- Gestiona activamente la composición de reservas para generar rendimientos
- Ejercita discreción que afecta materialmente el valor del token
- Promociona el token basándose en ganancias esperadas
En contraste, los stablecoins estructurados como reclamaciones de redención sobre activos segregados funcionan más como representaciones digitales de valor almacenado que como productos de inversión.
Por qué la legislación de valores es un instrumento tosco
La regulación de valores está diseñada para gobernar la formación de capital, la expectativa de ganancias y la confianza en la gestión. Muchos stablecoins sirven principalmente como instrumentos de liquidación, herramientas de liquidez o unidades de cuenta dentro de los mercados digitales.
Obligar a todos los stablecoins a cotizar en bolsas de valores fragmentaría la liquidez, reduciría su utilidad y socavaría su propósito principal como instrumentos transaccionales.
Lecciones regulatorias aprendidas
Aunque la Ley de Stablecoins Gestionados no se convirtió en ley, su introducción destacó un desafío recurrente en la regulación de activos digitales: aplicar marcos legales heredados sin la suficiente matiz técnica.
Las discusiones políticas subsecuentes se han desplazado cada vez más hacia una regulación basada en la actividad, requisitos de transparencia de reservas y supervisión a medida, en lugar de una clasificación amplia a nivel de activo.
El impacto a largo plazo
Las propuestas tempranas como esta ayudaron a moldear debates regulatorios posteriores al aclarar lo que no funciona. Las discusiones actuales sobre stablecoins diferencian cada vez más entre riesgo de custodia, gestión de reservas, impacto sistémico y protección del consumidor, en lugar de recurrir por defecto a la clasificación como valores.
Comprender estos errores legislativos tempranos brinda un contexto valioso para evaluar la política actual y futura de los stablecoins.












