Líderes de opinión

En cripto, la operación es gratuita. Todo lo que importa no lo es.

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Crypto ganó la carrera hacia el cero. En cripto, la operación no cuesta nada. Todo lo que importa cuesta mucho. A principios de octubre de 2019, Charles Schwab (SCHW ) redujo sus comisiones de negociación de acciones a cero. El resto de la industria capituló en pocos días, y el mercado castigó a los mensajeros.

TD Ameritrade perdió aproximadamente el 28 % de su valor esa semana, Schwab cayó un 15 % y E*Trade bajó un 17 %, todo a raíz de la noticia de que un producto que los corredores habían vendido durante décadas ahora era gratuito.

Robinhood pasó seis años empujando a la industria hacia ese extremo, y una vez que se inclinó, el precio dejó de funcionar como una forma de destacar.

Crypto está corriendo la misma carrera, y ya ha completado la primera vuelta. La negociación sin comisiones se ha convertido en el boleto de entrada para los intercambios centralizados, el punto de partida que toda plataforma seria ahora cumple.

A partir de aquí, la competencia se desarrolla en un terreno más profundo, donde la liquidez, los derivados y los activos del mundo real deciden quién retiene a los usuarios que la negociación gratuita atrajo.

Dirijo un exchange, así que diré la parte que nadie incluye en un comunicado de prensa. La profundidad que resiste durante un desplome y la custodia que sobrevive a un ataque patrocinado por un Estado cuestan más que todas las comisiones que hayamos eliminado. Y esta es la disyuntiva de la que el sector no quiere hablar. Un camino reconstruye el banco con sudadera, con los mismos muros, los mismos permisos y el mismo horario, y se lo vuelve a vender al usuario como innovación. El otro ofrece la profundidad de un banco y la seguridad de un custodio sin cerrar la puerta. Yo apuesto por la puerta abierta.

Racing to zero only gets you to zero

Cuando desaparecieron las comisiones en el mercado de acciones estadounidense, el dinero que generaban no desapareció con ellas. Se desplazó hacia las partes del negocio que el cliente nunca examina.

Brokers started ganar from order flow, where market makers pay to route a customer’s trades and keep the gap between the buy and sell prices, then from interest on idle cash and margin loans.

The fee left the screen and reappeared in the spread and the financing.

A 2024 study in the Journal of Banking & Finance examinó at the 2019 switch and found that payment for order flow barely moved, execution quality held, and retail trading costs fell anyway. The brokers had eaten the difference to keep up with one another. Once the price of a trade hits zero, there is nothing left to undercut.

El mercado cripto ya ha llegado a ese punto: la negociación al contado sin comisiones es habitual, la cifra anunciada es la misma en todas partes y una comisión baja ya no le indica al operador qué plataforma es mejor.

El costo no desapareció. Se trasladó a la calidad de la ejecución. Una operación gratuita que se completa un 2% por debajo del precio mostrado en pantalla cuesta más que una barata ejecutada limpiamente.

Por tanto, la ventaja se ha desplazado hacia aquello que distingue a las plataformas cuando el precio deja de hacerlo: la profundidad del libro de órdenes, la rapidez y transparencia de la ejecución, la variedad de productos disponibles y los servicios construidos sobre el exchange.

None of it is free to build, which is exactly why it decides who wins now.

You cannot market your way to liquidity

A wave of free trading does bring users in, and liquidity often comes with them. Tether’s Paolo Ardoino dijo as much about Bitfinex, where dropping fees brought both more accounts and more depth.

But a flood of retail orders is not the kind of liquidity that large trades need 

Deep books decide whether a large order clears at the price on the screen or walks it. The real test comes in a sell‑off. When everyone reaches for the exit at once, the venue with genuine depth keeps filling while the shallow one gaps and freezes, and a zero fee saves no one.

Después están los derivados, donde cambia de manos la mayor parte del volumen cripto profesional. Los futuros perpetuos, las opciones y los productos estructurados necesitan motores de riesgo que funcionen en tiempo real, sistemas de garantías sólidos y precios que no se rompan cuando se dispara la volatilidad.

Un fondo o una mesa de tesorería necesita custodia cualificada, servicios de intermediación principal, líneas de crédito e informes suficientemente rigurosos para satisfacer a un auditor. Nada de eso aparece en una tabla de comisiones, pero todo determina si el capital puede llegar siquiera.

A medida que entran las instituciones, los exchanges invierten grandes sumas en infraestructura diseñada para operaciones de mayor tamaño y complejidad. Las plataformas que ganan esta parte del mercado gastan como instituciones sin obligar a sus usuarios a comportarse como clientes de una.

Crypto is filling up with real assets

Las plataformas cripto empiezan a albergar un nuevo tipo de activo. La oferta está avanzando más allá de los tokens nativos hacia acciones, bonos, deuda pública y oro emitidos y negociados en cadena.

The value of tokenized real‑world assets on public platforms roughly cuadruplicó over the past year to about $25 billion by marzo de 2026, led by government debt and commodities, with tokenized stocks passing a billion dollars on platforms like Ondo and xStocks.

El crecimiento procede ahora del acceso que esto abre, con activos que pueden negociarse y liquidarse las 24 horas del día.

Un operador fuera de Estados Unidos puede mantener una acción real de una empresa estadounidense, cobrar el dividendo y negociarla a medianoche desde la misma cartera que sus criptomonedas, sin cuenta de corretaje ni conversión de divisas.

Put real‑world assets in the same app people already use for crypto, and a platform becomes a direct route into mainstream finance, where the trading, the assets, and round‑the‑clock access come together in one place.

This is the gateway, not the gate. A broker would make that same trader open an account, prove a residency, wait for a market to open, and accept that the door closes at five. On‑chain, the door does not close. That is the whole point, and it is the part the incumbents cannot copy without giving up what makes them incumbents.

When the trade is free, the platform is the target

2025 was the worst year on record for crypto theft, with more than $3.4 billion robados, most of it rastreado to North Korea. The biggest single loss, around $1.4 billion, was drained from Bybit in a single February morning, the largest crypto theft ever recorded, and the trail led to North Korea’s Lazarus Group. Free trading quietly raises the stakes of where a user keeps money. When a trade costs nothing, people leave their funds on the exchange, and the platform becomes the biggest target an attacker can find.

The way these breaches happen has changed. Most of last year’s losses rastreado to stolen keys, hijacked staff, and social engineering, the kind of operational failure no smart‑contract audit would catch.

Por ello, la protección que importa es estructural. Significa mantener los fondos en almacenamiento en frío, fuera del balance de la propia empresa y bajo vigilancia en tiempo real, para detectar una cuenta vaciada antes de que el dinero termine de transferirse.

A user cannot read any of this off a price.

When a free trade tells you nothing about whether your money is safe, the exchange that can prove where every coin sits is the one still standing after the next blow‑up.

Free was the easy part

Zero‑fee trading did not end the competition. It cleared the easy ground and pushed the contest somewhere harder to reach. What carries leadership now is slower to build and impossible to copy overnight.

Lo decisivo es si el libro de órdenes conserva su profundidad cuando todos venden, si el dinero permanece seguro cuando alguien intenta apoderarse de él y si un usuario puede mantener acciones y bonos reales en el mismo lugar donde negocia sus criptomonedas.

Los intercambios que se lo toman en serio ya están invirtiendo en ello, silenciosamente, mientras el resto sigue publicitando un precio que todos han igualado. En un mercado donde la operación no cuesta nada, lo único que queda por vender es la confianza. Los ganadores no serán los intercambios que reconstruyeron el banco. Serán aquellos que dieron a la gente todo lo que tiene un banco y aún dejaron la puerta abierta a medianoche.

Vugar Usi es un líder empresarial galardonado con 15 años de experiencia en empresas Fortune 500 y unicornios tecnológicos. Como CEO de MEXC, lidera la visión de “Oportunidades Infinitas” de la empresa, impulsando el cumplimiento global, la preparación del mercado y la innovación de productos para fortalecer la posición de MEXC como su puerta de entrada sin comisiones a oportunidades infinitas.

Su trayectoria abarca roles en Facebook, Bain & Company, Coca-Cola y Sony, además de cofundar un unicornio MarTech, aportando una combinación de estrategia, narrativa y ejecución.