Inteligencia artificial
La tecnología Brain-to-Voice ayuda a un hombre paralizado a hablar con fluidez

Un equipo de ingenieros de la Universidad de California, Davis, ha creado un sistema brain-to-voice que permite a las personas que padecen trastornos de la comunicación hablar con fluidez. El sistema combina una interfaz cerebro‑computadora (BCI), IA avanzada y nueva investigación para ofrecer habla en tiempo real, inteligible y expresiva. Escucha lo que necesitas saber.
¿Qué son los trastornos de la comunicación?
Cuando piensas en lo que te define, puede ser tu estilo o perspectiva. Pocas personas dirían que su voz. Sin embargo, cada vez que hablas, escuchas tu voz, reafirmando que eres tú. Por lo tanto, tu voz es una parte vital de tu identidad. Perder esta parte de ti puede ser perjudicial para tu salud mental.
Desafortunadamente, este escenario es la realidad para millones que padecen condiciones neurológicas que pueden limitar su capacidad de hablar con fluidez. Afecciones como un accidente cerebrovascular, disartria y disfonía pueden provocar un habla arrastrada o incoherente, limitando la capacidad de una persona para comunicarse eficazmente en el futuro.
Este escenario no es raro. Según estudios recientes estudios, cerca de 800,000 personas sufrirán un accidente cerebrovascular este año. Los mismos datos indican que 1 de cada 3 víctimas de accidente cerebrovascular experimentará algún tipo de problemas de comunicación después del evento. Estas dolencias son devastadoras para el paciente y pueden resultar en depresión y otras condiciones dañinas.
Cómo las interfaces cerebro‑computadora (BCI) ayudan a la comunicación
Afortunadamente, los ingenieros han dedicado mucho esfuerzo para intentar resolver estos problemas. Desde computadoras controladas por la respiración hasta software de seguimiento ocular, la tecnología ha parecido ofrecer algunas soluciones. En ese sentido, las interfaces cerebro‑computadora son vistas por muchos como la evolución lógica de esta tecnología.
Desde que Hans Berger registró la actividad eléctrica del cerebro en la década de 1920, los científicos han intentado usar esas señales para observar la funcionalidad cerebral. Sin embargo, se necesitaron casi 80 años de investigación antes de que pudieran comenzar a decodificar disparos neuronales para reproducir imágenes y movimientos.
Hoy, las BCI se consideran una tecnología emergente con aplicaciones en realidad virtual, automatización, gestión de sistemas y sectores médicos. Específicamente, el sector médico ha visto el uso de estos dispositivos para ayudar a quienes padecen trastornos de movilidad o de comunicación.
Curiosamente, las primeras BCI permitieron una mejor comunicación entre los pacientes y sus seres queridos. Estos sistemas tempranos dependían de una pantalla de texto para comunicarse. Más tarde, el sistema de texto se actualizó para leer las palabras en voz alta, creando respuestas habladas. Aunque las respuestas audibles fueron útiles, carecían de cualquier sensación humana.
Limitaciones de los sistemas de habla BCI tradicionales
Ha habido varios factores limitantes que han restado al éxito de las BCI hasta la fecha. Por un lado, el método de comunicación por texto no es natural. Es torpe y el tiempo es inadecuado comparado con hablar con una persona.
Los tiempos de respuesta retrasados de la función de habla y su voz robótica también separan al usuario de la sensación de mantener una conversación normal con amigos. Aspectos vitales como la capacidad de escuchar tu propia voz, interrumpir o incluso enunciar palabras faltaban en este enfoque.
Estudio Brain-to-Voice
Afortunadamente, un equipo de científicos puede haber descubierto cómo resolver estos problemas después de décadas de investigación. El reciente estudio “An instantaneous voice-synthesis neuroprosthesis“1 presenta una novedosa neuroprótesis brain-to-voice que puede traducir instantáneamente la actividad cerebral en habla. Aunque aún está en sus primeras etapas, tiene el potencial de mejorar millones de vidas a nivel global.
Al igual que sus predecesores, el dispositivo permite a los usuarios “hablar” a través de una computadora. Sin embargo, este enfoque depende de sensores implantados quirúrgicamente en las áreas de Broca y Wernicke del cerebro. Estas son las regiones cerebrales responsables de producir el habla.

Fuente – University of California












