Activos digitales
CZ, SBF y Vitalik Buterin opinaron sobre la caída de Terra en mayo de 2022

Luna Foundation Guard (LFG), la organización que apoyaba a Terra, explicó en mayo de 2022 su respuesta al desplome del mercado. Utilizó una gran parte de sus reservas para intentar recuperar la paridad del UST con el dólar.
Terra empleó gran parte de su reserva de 3.000 millones de dólares para sostener el UST
Tras varios días de especulación, LFG detalló el uso de sus reservas de criptoactivos, inicialmente valoradas en unos 3.000 millones de dólares. En un hilo de Twitter publicado el 16 de mayo de 2022, afirmó que había utilizado una gran parte de esos recursos para sostener el UST.
Según las cifras que LFG publicó entonces, su reserva inicial de 80.394 bitcoins se redujo a 313 BTC. Cuando el UST perdió la paridad el 8 de mayo, comenzó a intercambiar reservas por UST, tanto directamente en la blockchain como a través de contrapartes externas. LFG informó de la venta de 26.281.671 USDT y 23.555.590 USDC a cambio de 50.200.071 UST. También comunicó la transferencia de 52.189 BTC a una contraparte, con devolución de 5.313 BTC, para adquirir unos 1.515.689.462 UST. Estas cifras corresponden a los cálculos que la organización difundió en ese momento.
Al agravarse la situación, LFG recurrió a un contrato marco de servicios del 10 de enero de 2022 que permitía a Terraform Labs gestionar «funciones financieras, administrativas y operativas, además del apoyo solicitado». LFG informó de que Terraform Labs utilizó 33.206 BTC para comprar UST. Según las estimaciones publicadas entonces, el 12 de mayo se intercambiaron 883.525.674 UST por 221.021.746 LUNA para ayudar a impedir un ataque a la gobernanza de la red.
A 16 de mayo de 2022, LFG declaró que conservaba 39.914 BNB, 1.973.554 AVAX, unos 1.850 millones de UST y 222 millones de LUNA, en su mayoría en staking, además de 313 BTC. Planeaba utilizar los activos restantes para ayudar a los usuarios afectados, empezando por los saldos más pequeños. Todavía no había definido el método de distribución.
El jefe de FTX rechazó comparar al fundador de Terra con Elizabeth Holmes
Después del colapso de Terra, CoinDesk publicó un artículo que comparaba al CEO de Terraform Labs, Do Kwon, con Elizabeth Holmes, fundadora de Theranos declarada culpable de fraude a inversores. La tecnología de diagnóstico médico que Theranos promocionaba no cumplía sus afirmaciones. Sam Bankman-Fried, entonces CEO de FTX, defendió a Do Kwon en un hilo de Twitter y señaló que «no todas las cosas malas son malas de la misma manera». A su juicio, el fracaso de LUNA y UST difería del caso Theranos porque la estructura y los riesgos de Terra eran públicos. Era su opinión, no una conclusión judicial sobre la conducta de Do Kwon.
Bankman-Fried señaló riesgos en la estructura de Terra
Bankman-Fried consideraba que el mecanismo del UST apoyado en criptoactivos se había explicado abiertamente, aunque juzgaba problemático su diseño. Diferenció el respaldo de Do Kwon a su proyecto de una afirmación de que el UST tenía reservas de dólares en efectivo en proporción de uno a uno. Su comentario no demostraba que Do Kwon conociera de antemano cuándo se produciría el colapso.
Según Bankman-Fried, la dependencia de activos volátiles hacía visible el riesgo de fracaso. Consideraba previsible el desplome, lo que no significa que todos los usuarios hubieran comprendido ese riesgo.
Afirmó que LUNA había crecido gracias al «entusiasmo colectivo, la emoción, el marketing y los memes», que atrajeron usuarios. En la comparación que presentó en mayo de 2022, citó el fondo ARKK de Cathie Wood, AMC y Netflix (NFLX ), que habrían perdido más del 50% de su valor desde principios de aquel año. Concluyó que LUNA era una mala inversión.
CZ negó los rumores sobre inversiones de Binance en UST
Changpeng Zhao, entonces CEO de Binance, recurrió a Twitter el 15 de mayo para responder a los rumores sobre el papel de la plataforma como inversora en UST. Durante los problemas de la red Terra, Binance había suspendido o restringido varios pares de negociación de LUNA y UST. Zhao describió las semanas anteriores como un «punto de inflexión» para el sector, por el colapso de Terra y la resistencia mostrada durante el mercado bajista.
Negó que las decisiones de Binance sobre la negociación de UST respondieran a una compra de esa stablecoin. Según Zhao, Binance invirtió tres millones de dólares en Terra, una blockchain de capa 1, en 2018, antes de la creación del UST. Afirmó que no había comprado UST ni participado en la segunda ronda de financiación de Terraform Labs.
En un comentario anterior había atribuido pequeñas posiciones en UST a comisiones de negociación. Después precisó que Binance tenía unos 12 millones de dólares en UST obtenidos mediante staking, no compras, y 15.000.000 LUNA procedentes de su inversión de 2018.
Zhao recordó que las inversiones no garantizan el éxito. Según él, Binance Labs había invertido en «cientos de proyectos durante los últimos cuatro años», con éxitos y fracasos. Reclamó transparencia y medidas rápidas ante crisis como la de Terra, además de reiterar su disposición a apoyar la recuperación de la comunidad.
CZ criticó el diseño y la propuesta de recuperación de Terra
Zhao describió el UST como una stablecoin excesivamente apalancada y afirmó que emitir más tokens no recupera por sí solo el valor de un activo en caída. En su opinión, la emisión masiva de LUNA diluyó la participación de los tenedores existentes.
La preferencia del ejecutivo era quemar tokens para reducir la oferta circulante, en vez de reconstruir mediante una nueva cadena. La propuesta de Terra no consistía en devolver la blockchain a una fecha anterior ni en lanzar UST2: contemplaba una nueva red sin la stablecoin algorítmica. La quema tampoco garantiza recuperar precios o la paridad del UST. Zhao preguntó además por el uso de las reservas de Bitcoin y parece haber recibido una respuesta no oficial.
Vitalik Buterin apoyó priorizar a los pequeños tenedores de UST
El cofundador de Ethereum, Vitalik Buterin, también opinó sobre la crisis. Apoyó una propuesta para compensar primero a los titulares de pequeños saldos y después a los grandes. Citó un hilo de Twitter que proponía concentrar la ayuda en las carteras más pequeñas.
Una propuesta de distribución que priorizaba los pequeños saldos
La propuesta pretendía reembolsar por completo a un grupo de pequeñas carteras que, según el cálculo presentado, representaba aproximadamente el 99,6% del número de carteras. No era una medida de pobreza ni un recuento de personas únicas. Buterin expresó su apoyo a la «solidaridad y ayuda coordinadas al pequeño tenedor común de UST». Los usuarios habían sido atraídos por promesas de rentabilidades elevadas. El rendimiento de hasta alrededor del 20% anunciado por Anchor era anual, no una garantía de recuperar los fondos.
Buterin consideraba que los titulares de grandes saldos podían ser atendidos después. También compartió una imagen de la Parte IV del Employment Act de Singapur, donde tenía su sede Terraform Labs. Utilizó la protección laboral adicional a los trabajadores con menores salarios como analogía para priorizar a los pequeños participantes. Esa legislación regula condiciones de trabajo, no compensaciones para inversores en UST.
El cofundador de Ethereum también cuestionó la expresión «algostable», porque a su juicio confundía stablecoins sin garantías con aquellas respaldadas por activos.
DAI, por ejemplo, tiene como objetivo un precio de un dólar estadounidense y está respaldado por garantías excedentes depositadas en el protocolo Maker. Una referencia de precio en dólares no implica que todas las stablecoins tengan reservas de efectivo en dólares estadounidenses o australianos.












