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Las expectativas sobre las tasas de la Fed y el mercado cripto en marzo de 2022

En marzo de 2022, la inflación en Estados Unidos se encontraba en su nivel más alto en unos 40 años. La Reserva Federal planeaba endurecer la política monetaria para frenar el aumento de los precios. Una inflación menor no devolvería automáticamente los precios a sus niveles anteriores ni restauraría el poder adquisitivo ya perdido por el dólar.
Una de las medidas previstas era elevar las tasas de interés. Esa perspectiva generaba preocupación en el mercado de criptomonedas, pues muchos creían que podía afectar los precios de Bitcoin, mientras que algunos inversores consideraban la moneda una posible cobertura frente a la inflación.
Las expectativas sobre las tasas de la Fed en marzo de 2022
Cuando se publicó este artículo, el 14 de marzo de 2022, el mercado de criptomonedas no había registrado ganancias importantes desde comienzos del año. Una de las explicaciones propuestas era la cautela de los operadores ante posibles aumentos de las tasas.
Un informe de Santiment analizaba cómo los cambios en las tasas podían afectar los mercados de criptomonedas y acciones. Santiment preveía mayor volatilidad en el mercado cripto si subían las tasas.
Según Santiment, aquella semana sería importante para los operadores de criptomonedas y acciones porque se esperaba que la Fed decidiera una subida de un cuarto de punto porcentual. La empresa observaba que Bitcoin y Ethereum habían mostrado correlación con el S&P 500 durante 2022 y preveía que las decisiones influirían considerablemente en las criptomonedas. Esa correlación no significaba que su valor estuviera vinculado al índice mediante una paridad fija.
La Reserva Federal ya había señalado la posibilidad de subir las tasas en marzo. Estas expectativas influían en los mercados porque unas tasas más altas podían frenar la inversión y el crecimiento económico. Posteriormente, el 16 de marzo de 2022, la Fed elevó efectivamente el rango objetivo de la tasa de fondos federales en 0,25 puntos porcentuales, hasta el 0,25–0,50%.
Unas tasas mayores pueden hacer que los depósitos bancarios y los bonos resulten relativamente más atractivos que las inversiones de riesgo, sin que todos los inversores retiren automáticamente sus fondos. Los cambios en las tasas también pueden afectar la valoración de las acciones tecnológicas, biotecnológicas y de otros sectores de crecimiento que habían subido considerablemente en 2021.
Antes de la reunión de marzo, la Fed también podía mantener las tasas, un escenario que el artículo consideraba poco probable y que podía generar incertidumbre. Era la inflación, no las tasas de interés, la que se encontraba en un máximo de unas cuatro décadas: los precios al consumidor habían aumentado un 7,9% interanual en febrero de 2022. El rango objetivo de la tasa de fondos federales seguía siendo del 0–0,25%.
Bitcoin como posible cobertura frente a la inflación
Algunos inversores utilizaban o consideraban Bitcoin como posible cobertura frente a la inflación. En noviembre de 2021, su cotización alcanzó un récord de la época cercano a los 69.000 dólares, mientras los datos de inflación estadounidense publicados ese mes eran los más altos en unos 30 años. La coincidencia no demostraba que la demanda de cobertura frente a la inflación hubiera causado la subida.
Bitcoin también recibe el nombre de «oro digital» porque algunos inversores creen que puede servir como reserva de valor de forma similar al oro. Sin embargo, no había alcanzado la difusión mundial del oro como activo de reserva.
Su elevada volatilidad puede hacer que Bitcoin sea menos adecuado para quienes buscan estabilidad, incluso en comparación con determinadas inversiones en acciones. Aun así, el artículo describía un interés creciente de inversores particulares e institucionales tras las fuertes subidas de 2021.
Si más inversores particulares e institucionales compraban Bitcoin como posible cobertura frente a la inflación, esa demanda adicional podía sostener la cotización a corto y largo plazo. El artículo también planteaba que unas tasas sin cambios podían favorecer una fuerte subida o un nuevo récord. Eran escenarios condicionales formulados en marzo de 2022, no resultados garantizados.
Además de las expectativas sobre las tasas, la invasión rusa de Ucrania generaba inquietud en los mercados financieros. La evolución de la guerra entre Rusia y Ucrania también podía influir en la dirección del precio de Bitcoin.












