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Nueva terminología de Ethereum y análisis del precio de ETH de enero de 2022

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Cuando se publicó este análisis, en enero de 2022, Ether se acercaba a los 2.500 dólares, un nivel considerado importante para una posible recuperación. Horas antes había subido desde los 2.380 dólares hacia esa cota, pero encontró una fuerte presión vendedora. El par ETH/USD se consolidaba después en torno a los 2.420 dólares; una nueva subida aún no estaba confirmada.

Las noticias procedentes de Rusia se interpretaban entonces como positivas para el mercado de criptomonedas. Según aquellos informes, el Ministerio de Finanzas se oponía a la propuesta de prohibirlas y prefería la regulación. Se consideraba que la noticia podía apoyar al mercado tras su reciente tendencia bajista.

Terminología de Ethereum: Eth1 es la capa de ejecución y Eth2 la de consenso

La Ethereum Foundation sustituyó las denominaciones Ethereum 1.0 y Ethereum 2.0 por términos que describen las funciones de las capas. En su publicación del 24 de enero de 2022 explicó que Eth1 se refiere a la capa de ejecución y Eth2 a la de consenso. El conjunto de la red sigue llamándose Ethereum.

La fundación sin ánimo de lucro que apoya el ecosistema Ethereum explicó el lunes 24 de enero que ethereum.org adoptaría esos términos. Los desarrolladores principales ya utilizaban las expresiones capa de ejecución y capa de consenso desde finales de 2021.

La Fundación subrayó que el cambio de nombres, por sí mismo, no modificaba la hoja de ruta, los objetivos ni el calendario. Los nuevos términos describían con mayor claridad el enfoque técnico que ya había evolucionado desde el plan original.

¿Por qué cambiaron los términos?

Durante el desarrollo de la Beacon Chain basada en prueba de participación (PoS), quedó claro que completar toda la hoja de ruta original de Ethereum 2.0 llevaría varios años. Por ello, los desarrolladores también se centraron en mantener operativas la cadena de prueba de trabajo (PoW) existente y sus aplicaciones durante la transición.

La Beacon Chain estuvo lista antes que otros componentes del plan original. Esto dio lugar a la propuesta Early Merge, que pretendía conectar antes el entorno de ejecución existente con el consenso PoS.

El desarrollador Danny Ryan describió después la relación entre los clientes Eth1 y Eth2. Reutilizar los programas existentes reduciría la necesidad de desarrollar un nuevo sistema de ejecución. Las investigaciones prometedoras sobre escalabilidad mediante rollups reforzaban esa dirección. En conjunto, estos avances ofrecían una forma viable de combinar el entorno de ejecución existente con el nuevo sistema de consenso.

¿Qué significaba esta división en la práctica?

En la arquitectura prevista entonces, Ethereum conservaría muchas funciones de ejecución de los clientes existentes y las combinaría con el consenso PoS. La capa de ejecución procesa transacciones y contratos inteligentes; la de consenso permite acordar los bloques y su finalización. Las penalizaciones de PoS afectan a los validadores que incumplen obligaciones del protocolo o infringen sus reglas, no automáticamente a todos los dispositivos de la red. Este plan técnico no era una nueva modificación causada por el cambio de nombres.

La red en su conjunto conservaba el nombre Ethereum. La Fundación quería evitar la idea de dos versiones o redes totalmente separadas. Los estafadores podían aprovechar esa confusión afirmando que era necesario cambiar ETH por tokens ETH2 oficiales. La nueva terminología no exigía intercambiar tokens ni trasladar los ETH de los usuarios.

La Fundación también pretendía eliminar la idea equivocada de que Eth1 llegaría primero y después sería sustituida por una red Eth2 completamente independiente. La claridad era especialmente importante para los nuevos usuarios. La etiqueta ETH2 de algunos servicios de staking representaba un derecho sobre los ETH depositados en staking, no un token ETH2 nuevo y separado emitido por el protocolo Ethereum.

Cramer comenta el análisis de DeMark sobre un posible mínimo en enero de 2022

El 24 de enero de 2022, Jim Cramer, de CNBC, comentó las perspectivas técnicas de Bitcoin y Ether a partir del análisis Symbolik de Tom DeMark. Los niveles y previsiones siguientes corresponden al mercado de aquel momento.

La cobertura de la época también hacía referencia a las anteriores previsiones de DeMark. Su modelo habría anticipado la caída en la que las principales criptomonedas perdieron aproximadamente la mitad de su valor en las ocho a diez semanas posteriores al máximo de abril de 2021. Ese éxito previo atribuido al analista no garantizaba el acierto de la siguiente previsión.

Según la exposición de Cramer, el modelo de DeMark indicaba que la tendencia bajista de Ether podía agotarse durante aquella semana. La base era la finalización de una cuenta atrás de compra de trece pasos dentro del modelo. Se trataba de un indicador técnico, no de trece recomendaciones de compra distintas con un resultado seguro.

Ether había caído por debajo de los 2.434 dólares que seguía DeMark, algo que el análisis interpretaba como posible indicio de un mínimo por agotamiento de la tendencia. Sin embargo, una nueva oleada de ventas por pánico aún podía, en el escenario presentado, llevar a un clímax vendedor cerca de los 1.859 dólares. Cramer afirmó entonces que consideraría esa situación más una oportunidad de compra que un motivo de pánico. Esa era su valoración en aquel momento.

Situación del mercado de Ether en enero de 2022

Al publicarse este análisis, Ether había perdido más del 25% desde el viernes anterior y se encontraba algo más del 50% por debajo del máximo de mediados de noviembre de 2021. Las operaciones recientes se interpretaban como una posible formación de suelo, pero aún no confirmaban un mínimo duradero.

Gráfico de ETH/USD de 24 horas al publicarse el artículo, enero de 2022

Aunque algunos indicadores de sentimiento y de actividad en la cadena apoyaban entonces una posible recuperación, los riesgos para Ether no habían desaparecido.

El análisis consideraba necesario superar los 2.550 dólares y mantenerse por encima antes de poder buscar la siguiente resistencia, situada en torno a los 2.750 dólares. El soporte de los 2.360 dólares había cobrado importancia en las horas previas. Si el precio no lograba superar los 2.550 dólares, ese soporte podía volver a ponerse a prueba; su pérdida podía abrir paso a nuevas caídas hacia los 2.200 dólares. Eran escenarios condicionales de enero de 2022.

Para saber más, consulte nuestra guía de inversión en Ethereum.

Sam es un especialista en contenido financiero con un gran interés en el espacio de blockchain. Ha trabajado con varias firmas y medios de comunicación en los campos de Finanzas y Ciberseguridad.